Actrices sin futuro

¿Es lícita la queja de las actrices de que a partir de cierta edad no consiguen papeles? En mi opinión no, pues el caso es el mismo que para los futbolistas, que a partir de cierta edad, no los quieren en ningún buen equipo.

Suelen argumentar que sólo se quiere a las jóvenes, que no se aprecia la experiencia en la actuación. Esto tendría lógica ante algo nuevo, pero el negocio del cine y como prolongación del teatro, siempre ha sido así.

Imaginaros que un futbolista como Zidane se quejara de que sólo lo quieren contratar en equipos de segunda división. Que su experiencia y visión de juego no se valora. Pensaríais que está sonado. Cuando Zidane empezó en el fútbol profesional sabía que tenía unos diez o quince años por delante, y que luego sería cuestión de vivir de lo sembrado. Con un poco de suerte podría encontrar algún cargo político en un club deportivo o federación. Pero con sueldos alejados de los de sus mejores tiempos.

Lo mismo le ha de suceder a las actrices, saben que es una profesión con un tiempo de vida determinado, y que luego viene un declive y se acaban los papeles. Muchas no han querido verlo así, pero me parece ridículo, cuando es algo que siempre ha sido de esa manera. ¿Que una actriz de cuarenta años puede hacer grandes trabajos? No lo dudo, pero gracias a que no se los ofrecen, las desconocidas muchachitas consiguen entrar en el mundo del cine. Y la rueda sigue girando.

Ajedrez. La mejor jugada

Un interesante estudio estadístico sobre las partidas de ajedrez, tomando los datos de una base de datos aceptable (4.200.000 partidas) que no son exclusivamente de Grandes Maestros, permite obtener unos datos representativos de la partida de ajedrez:

La media de jugadas de una partida es de 57,63 medias jugadas (una de blancas o de negras). Lo que en jugadas normales se traslada a 28,8 jugadas. Es menos de lo que esperaba (me imaginaba 35 aproximadamente).

Las blancas ganan mayor porcentaje de partidas en septiembre, mientras que las negras alcanzan su máximo de victorias en abril (!).

La apertura más veces jugada, según los códigos Informator, es la B22 (Variante Alapin de la defensa Siciliana).

La fuente muestra una interesante lista con las aperturas en que hay más victorias de blancas y de negras. Esto tiene una posible explicación: hay aperturas «de blancas» (como la variante del cambio de la apertura española, el ataque Keres, o el gambito de rey) en las que el jugador de blancas suele estudiar sus variantes favoritas mientras que el de negras suele improvisar o tener una sola forma de respuesta. Igualmente hay aperturas de negras (son las más, como el gambito Budapest, la variante Svesnikov o el ataque Marshall). Cuando un rival conoce mejor su apertura y sorprende a su rival, suele obtener buenos resultados.

También hay aperturas que son sencillamente malas para uno de los dos bandos (C00, variantes irregulares de la defensa francesa (el irregular es el juego del blanco)) y tienen que ofrecer malos resultados.

El punto más interesante de toda la estadística es, en mi opinión, obtener la mejor jugada posible. ¿Cuál es la jugada que, caso de hacerla un bando, gana mayor porcentaje de partidas?

Al final por lógica, se aúnan tanto la potencia de convertir un peón en reina (al llegar a la última fila) con el hecho de que esa llegada puede hacerse mediante una captura (¡Dos pájaros de un tiro!) . Y puestos a elegir sitio, el mejor de todos es capturar con el peón blanco de f7 una pieza en g8.

Así, la jugada que más probablemente lleva a la victoria de todas es f7xg8 =D!! Con ella las blancas tienen una probabilidad de ganar mucho más elevada que las negras (de 6.4 a 1).

Como curiosidad (y por aportar algo), una partida en la que las blancas hicieron la mejor jugada posible y aún asín, perdieron: Minasian-Tiviakov, Frunze 1989.

1. e4 c5 2. Cf3 d6 3. c3 Cf6 4. h3 Cc6 5. Ad3 d5 6. e5 Cd7 7. e6 fxe6 8. Cg5 Cf6 9. Axh7 Cxh7 10. Dh5+ Rd7 11. Cxh7 De8 12. Cf6+ exf6 13. Dxh8 b6 14. O-O Aa6 15. Te1 Dg6 16. d4 cxd4 17. Dh4 e5 18. Cd2 Ad6 19. Cf3 Ad3 20. cxd4 e4 21.Ch2 Cxd4 22. Af4 Cf5 23. Dg4 Dxg4 24. hxg4 Axf4 25. gxf5 Ae5 26. Tad1 Axb2 27.Te3 Rd6 28. Tg3 a5 29. Txg7 a4 30. Cg4 a3 31. f3 Ac4 32. fxe4 Axa2 33. e5+ fxe5 34. Tg6+ Rc5 35. f6 Ac4 36. f7 Tf8 37. Ch6 d4 38. Tg8 Txg8 39. fxg8=D Axg8 40.Cxg8 a2 41. Cf6 d3 42. Rf2 Rc4 43. Ce4 a1=D 44. Txa1 Axa1 45. g4 Ad4+ 46. Re1 Ac5 47. g5 Af8 48. g6 b5 49. Cd6+ Rc3 50. Rd1 b4 51. Ce4+ Rd4 52. Cg5 b3 53.Rc1 e4 0-1

Simétricamente, la mejor jugada para las negras es también una coronación. En este caso de un peón en a2 capturando en b1 una pieza y a la vez coronando. a2xb1=D!!.

Danone

Preámbulo

Ahora que con la crisis todos somos menos ricos que antes, se ha iniciado una verdadera cruzada en defensa de las marcas blancas.

Una marca blanca es la propia de una cadena de supermercados. Solían ser productos fabricados por empresas desconocidas. Con el tiempo, cada vez más empresas grandes y conocidas empezaron a fabricar algunos de sus productos para dichas cadenas de supermercados, con nombres encubiertos. Pasó un poco más de tiempo y esto se convirtió casi en la norma.

Antes las marcas blancas eran garantía de producto cutre, ahora suelen luchar de igual a igual con las marcas que se publicitan. Hay productos en que marcas blancas son mejores que conocidas (como los yogures griegos de marca DIA%, las cuajadas de DIA% o la crema catalana de Hacendado) mientras que en otros casos hay empate. Y también hay situaciones en que las marcas conocidas son mejores (como la deleznable tónica marca DIA% o la repugnante crema catalana marca DIA%).

Lo ridículo es que para mucha gente esta idea no se ha considerado hasta que se han visto económicamente apurados. Qué triste es ahorrar por necesidad, no por la lógica del concepto.

En internet uno ve a gente que escribe indignada ante la campaña «manipuladora» de las marcas que no son blancas. Ante su pérdida de cuota de mercado han hecho lo lógico: pelear por recuperarla. Y una forma clara de hacerlo es de la manera más coherente posible: diciendo que son productos diferentes.

Y es que el esconder el verdadero origen de las marcas blancas, normalmente indicando el fabricante mediante el registro sanitario o el NIF, no por el nombre, ha llevado a todo tipo de leyendas urbanas. La primera marca que recuerdo que me contaron, como en confidencia, fue el Whisky marca DIA% («tengo entendido que es J&B»).

A partir de ahí, todo tipo de creencias, más o menos verdaderas, han pasado de boca en boca, llegando a comparativas difíciles de valorar. En Internet hay listas muy completas de marcas blancas y el nombre de su fabricante.

Al proliferar las marcas blancas, mucha gente ya ha llegado a pensar que todas las marcas que se publicitan se dedican a producir también marcas blancas, lo cual no es siempre cierto. Así, por lógica, ante la rumorología, han optado en algunos casos por decirlo claro: nosotros no fabricamos para marcas blancas.

Danone no fabrica marcas blancas

Entre todas estas marcas, Danone se ha erigido como principal abanderada. Cuando destapas uno de sus yogures, te lo encuentras en el mismo reverso explicado. Es cierto que no fabrican para otras marcas y se nota en el sabor. No que sea mejor ni peor, simplemente es diferente, como el sabor de la Pepsi y el de la Coca cola.

Hay sin embargo quienes se sienten agredidos por la campaña publicitaria y empiezan a atacar a Danone. Al fin y al cabo sus yogures son mucho más caros que los del resto de marcas. En Internet se encuentran muchos artículos de blogs que indican que productos de Danone anunciados casi como «medicamentos» no hacen nada más de lo que hace un yogur natural. Que es un timo, etc.

Al final han atacado a Danone porque era el que tiene las campañas de publicidad más visibles en televisión y porque parecía justificado que algunos de sus mensajes publicitarios eran exagerados.

En cierto modo es una reacción de despecho. Tantos años tomando sus yogures para ahora darme cuenta de que los que valen casi la mitad no están tan mal. Y en lugar de abrazar la nueva religión, se ataca a la antigua con extraña saña.

Lo que me sorprende de todo esto es que Danone, de entre todas las empresas que no fabrican marcas blancas, es posiblemente la empresa que se publicita más honorable que existe. O sea, que se ha atacado a la que menos motivos tenía de ser atacada.

danone-griego

Los orígenes de Danone

La historia de Danone comienza con Isaac Carasso, un judío de una importante familia bien situada entre Turquía y Grecia, en la ciudad de Salónica. Isaac acabaría viviendo a Barcelona en 1916 donde fundaría la famosa empresa de yogures.

Su negocio no podía ser más curioso. Se estableció en Barcelona a inicios del siglo XX. Allí se dio cuenta de que muchas personas sufrían afecciones intestinales, sobre todo los niños. Y que contra ellas, uno de los remedios más habituales en los Balcanes era recomendar el consumo de yogur. Esos yogures que ahora aparecen en los anuncios, como si los más auténticos fueran los griegos o los búlgaros.

Pues lo cierto es que hasta el siglo XX no había yogur en España y Danone fue el que lo introdujo. No como postre, sino como medicamento. Fue su hijo pequeño, de nombre Daniel, con el sobrenombre en catalán de Danon, el que ayudó a dar nombre a la compañía Danone que fundó en 1919 en Barcelona.

Y el hijo, Daniel Carasso, sería el que levantaría de una modesta empresa todo el imperio que ahora conocemos.

daniel-carasso

Voy a repetir esto porque puede quedar desapercibido: en 1915 el yogur era un producto desconocido en España. En el mundo global en que vivimos nos cuesta entender que algo que se llevaba siglos consumiendo en otros países del mismísimo Mediterráneo, no existía en el nuestro.

El yogur inició entonces su andadura española como producto farmacéutico. Lentamente fue ganando su lugar en los hogares, esta vez como derivado lácteo que no se echaba a perder tan fácilmente (una gran virtud de los productos fermentados).

Desde siempre la empresa Danone fue una compañía innovadora. Lejos de tratar de vender más, sin ton ni son, estudiaron el producto al máximo, tratando de sacar sus mejores cualidades. Todo se había iniciado con la idea del premio Nobel Élie Metchnikoff que recomendaba el lactobacillus como uno de los métodos más sencillos de mantener la salud y prolongar por tanto la vida. En 1923 Daniel Carasso marchó a Marsella para estudiar en la escuela de negocios y para asistir en el Instituto Pasteur a un curso sobre las bacterias (el componente activo del yogur no es más que bacterias «buenas»).

Con estos conocimientos, de vuelta a Barcelona expandió el negocio familiar, abriendo sucursales en Francia en 1929. El negocio comenzó a prosperar, pero con el estallido de la II Guerra Mundial, la familia emigró a Estados Unidos, salvándose del Holocausto. En Estados Unidos relanzaron su negocio, con la colaboración de otros miembros de la familia (los judíos siempre han sido muy colaborativos en sus negocios, algo que a muchos les causa rechazo).

En Estados Unidos, compraron una pequeña compañía de Nueva York, le cambiaron el nombre con la versión americanizada de Dannon y empezaron a vender sus yogures naturales en botellas de cuarto de litro.

Las declaraciones de uno de los socios, Joe Metzger, en esta nueva empresa demuestran hasta qué punto era marginal el consumo de yogur por aquel entonces:

Los empleados pagaban 11 céntimos (y 3 céntimos de depósito) por los yogures. Joe lavaba los recipientes que devolvían. Sólo vendíamos unos 20 dólares al día, pero incluso asín éramos la compañía más grande de las dos que operaban en ese negocio.

La empresa estuvo operando en pérdidas hasta que en 1947 las autoridades sanitarias permitieron la comercialización de una mezcla de fresas con yogur, creando lo que ahora conocemos como yogur de sabores. Este producto simplemente explotó en el mercado, en poco tiempo pasaría a venderse casi solo. Este salto de lo casi farmacéutico hacia el consumo como producto de buen sabor es el mismo que transformó a Coca-cola en lo que es hoy en día.

La empresa de yogures, gracias a la popularidad creciente, fue prosperando a pasos agigantados. En 1959 Beatrice Foods compró Dannon y los fundadores volvieron a España con los bolsillos llenos y la sencilla idea de volver a fundar Danone. El negocio que había funcionado perfectamente en Estados Unidos, prosperó por España y en una expansión salvaje, se extendió por Francia y Alemania.

La empresa fue creciendo más y más hasta que en 1981 Danone ¡Compró Dannon! consolidándose como el mayor distribuidor de yogur en todo el mundo.

Como muestra de las propiedades saludables del yogur, tener en cuenta que toda esta historia es un resumen de la necrológica de Daniel Carasso, el alma mater de Danone, que murió en mayo de 2009 a la edad de 103 años.

En resumen, Danone es una empresa nacida en España, con un compromiso inicial en la salud, que nunca han abandonado. Siempre volcados en la investigación y el desarrollo de nuevos productos. Pensando en fabricar postres pero también en crear medicamentos fáciles de tomar.

Great Place to Work

Uno de esos premios que aparecen de año en año es de la consultora Great Place to Work. Se trata de un ranking de empresas, entre las que se valora las que mejor tratan a sus empleados. Obviamente el ranking tiene un sesgo y es que para participar en él, una empresa tiene que inscribirse. Así, los primeros puestos de esta lista sólo significan «las empresas mejor valoradas por sus empleados, de entre aquellas adscritas a la campaña».

Cada vez más empresas se apuntan a este carro, que consiste en pagar a la consultora y pasar una serie de test a sus empleados. La idea de «ser un buen sitio donde trabajar» empieza a ser un sinónimo de buena empresa. Google ha explotado esta imagen hasta la saturación, con sus famosas oficinas con toboganes y comedor gratis.

La lucha por los primeros puestos es en algunos casos una lucha despiadada. Las mejores empresas de esa lista tienen flexibilidad horaria, incentivos, guarderías, empleados y empleadas atractivas, salarios competitivos, todos los contratos indefinidos, bonos de restaurante, descuentos en productos que fabrican y un largo etcétera. Pero para arañar las décimas que distinguen al primero del segundo, hay quienes se lanzan en mimar al empleado. En los meses previos a la encuesta, los departamentos de recursos humanos tienen la misión de hacer felices a sus empleados.

Los primeros puestos de esta lista suelen oscilar. En el 2008 algunas de las mejores empresas para trabajar eran financieras (American Express, Bankinter, La Caixa). Con la llegada de la crisis, los sectores más afectados han replegado filas, se acabó el buen rollo de oficina y las palmaditas en el hombro. Estas empresas han desaparecido de los primeros puestos.

Pues bien, no importa en qué año estemos, no importa la crisis o bonanza económica que atravesemos, Danone siempre ha ocupado los primeros puestos de esos rankings.

Es decir, que Danone es una empresa famosa por no hacer contratos basura, por pagar bien a los empleados, por tratarles bien, por estar bien con ellos. Año tras año (en 2009 por primera vez no está entre los primeros puestos).

Lo que me llama la atención sobre la absurda cruzada contra Danone. Una de las pocas empresas españolas innovadoras, exitosas, modernas y que encima cuidan de sus empleados. Y a la gente le da por atacarla, por criticarla, por menospreciarla.

Si prefieres los yogures DIA% pues los compras. Si sabes que el Actimel no es más saludable que el yogur natural caducado un día marca DIA% pues no lo compres, pero encima de que sostienen el maltrecho mercado publicitario, ¿Vas a criticar a esa empresa?

Lo más abochornante de todo este asunto es que algunos de los que la critican echan de menos el tobogán de las oficinas de Google en Mount View. Sin darse cuenta de que Danone es una empresa española donde se trabaja aún más a gusto. Estos amigos de deslizarse en el trabajo merecerían ser lanzados al vacío desde el viaducto de Millau.

Nota absurda: Este artículo no lo ha patrocinado Danone. Ojalá las grandes empresas me propusieran esos chanchullos promocionales, aceptaría encantado.
Fuente: Casi toda la información sobre la historia de Danone ha sido tomada de la indicada necrológica de Daniel Carasso en el New York Times.

Big Ben. Siempre funcionando

En Informática existe el concepto de Uptime, o «tiempo funcionando». Un sistema se considera más seguro y estable en tanto en cuanto pase más tiempo sin interrupciones en su funcionamiento.

Como ejemplo de un mal dato de uptime, se suele recurrir al Sistema Operativo Windows 95, que por un error de programación no podía estar operativo más de 49.7 días seguidos. Es decir, que si iniciabas Windows, abrías cualquier programa y esperabas 50 días, te encontrarías que en algún momento el ordenador se había reiniciado.

Pero para los buenos ejemplos, uno suele pensar en páginas web muy redundantes y fiables como Google o Bing. En estos casos, en lugar de hablar del tiempo que están caídos, se menciona el porcentaje de tiempo que han estado funcionando correctamente. Normalmente cifras del orden del 99,99% y algunos nueves más.

En la página de la Wikipedia sobre uptime se menciona como récord ordenadores que han estado hasta 18 años sin tener que apagarse. Me encantan los detalles que la Britannica nunca usaría:

Hay rumores que dicen que en enero de 2008 Iarnród Éireann tuvo una máquina OpenVMS operativa durante 18 años seguidos, y que se reinició por culpa del efecto 2000.

Son rumores, pero siempre me han gustado los casos de efecto 2000 a posteriori. Seguirán ocurriendo eternamente aunque en una escala minúscula.

Para encontrar ejemplos de máquinas que han estado funcionando sin interrupción, siempre se pueden encontrar rumores, y pirados en un garaje que han tenido una bombilla encendida desde los tiempos de Edison. Pero el mejor ejemplo que tal vez exista, y si sabes uno mejor ya tardas en comentarlo, de máquina que ha estado funcionando sin errores, durante muchos años, es el Big Ben de Londres.

La torre y el reloj se completaron en 1859. El reloj en sí mismo es famoso por su precisión. Pues bien, funcionó sin la más mínima incidencia desde su inauguración hasta la I Guerra Mundial, esto es, hasta el año 1916.

big-ben

Ahí van, como si nada, 57 años funcionando impecablemente. Pero es que en 1916 el reloj no dejó de funcionar, sino que se apagaron las luces por la noche y se silenciaron las campanas, para no ponérselo fácil a los bombarderos alemanes. Así estuvo dos años, sin dejar de funcionar.

Llegó la II Guerra Mundial y la cosa se puso más fea: El 1 de septiembre de 1939 se volvieron a apagar las luces, que no las campanas. Y el reloj, siguió funcionando correctamente.

La primera avería verdadera no llegaría hasta el fin de año de 1962. Que ya es mala suerte fallar justo en ese día, pues bien, después de 103 años, por el frío excesivo que llenó de nieve y hielo las agujas, en un proceso de auto-conservación digno de provocar la exhumación del cadáver del inventor, colocarle un frac a estos restos y darle de prisa y corriendo un premio Nobel- de lo que fuera- el reloj se limitó a provocar un retraso de diez minutos. De ese modo llamó la atención sobre los problemas y evitó que se dañara la estructura del mismo.

Por agotamiento de los mismos materiales, el reloj tuvo una avería gravísima el 5 de agosto de 1976, una de las piezas no soportó más de 120 años de torsiones y se hizo añicos, rompiendo gran parte del mecanismo del reloj.

Desde entonces las averías se han multiplicado, posiblemente por el desconocimiento tecnológico de los mismos relojes. No puede ser que un reloj soporte dos guerras mundiales y 100 años sin fallar, y luego haya averías sucesivas en los años 2005, 2006 y 2007.

Big Ben, tú sí que eres un reloj. Y lo mejor de todo es que casi todo el mérito de su creación se debe a un aficionado relojero y abogado de profesión: Edmund Beckett.

92M

Uno de los símbolos de la muerte más afianzados entre los Estados Unidos es recibir la visita de dos soldados uniformados. Si en la Edad Media se estilaba una encapuchada figura acompañada de una guadaña, hoy en día son estos elegantes soldados los que siembran el pavor en el país de las barras y estrellas.

Cualquiera que tenga un hijo, o una hija, o el marido destinado en el ejército sabe que la visita de estos dos militares significa ineludiblemente que este ha muerto.

[…]cuando sonó el timbre. Jack fue a abrirla y se encontró a dos oficiales vestidos de uniforme – un hombre y una mujer con una cruz de plata en el cuello. «¿Es usted Jack Seiden, padre del Especialista Marc Seiden?» Preguntó la mujer. «Tengo que entregarle un importante mensaje de parte de la Secretaría del Ejército. ¿Puedo entrar señor Seiden?» En estado de shock, Jack se negó. «Me habían contado que si llegaba un soldado significaba que estaba herido; si llegaban dos era que estaba muerto» Dijo Jack. «Pensé que si no les dejaba entrar, esto no estaría ocurriendo. Pero ella insistió diciendo una y otra vez, «Señor Seiden, tenemos que entrar, tiene que dejarnos pasar.»

Con un ejército compuesto por más de medio millón de soldados, la Armada de los Estados Unidos tiene un protocolo estudiadísimo a la hora de reportar las muertes de sus soldados. El departamento 92M, Mortuory Effects, es el encargado desde realizar la autopsia hasta organizar el más mínimo detalle del entierro, pasando por el comunicar a la familia el deceso.

Una de las primeras prioridades es evitar que la familia pueda enterarse por otro medio, especialmente la prensa. Para ello se establece un bloqueo informativo a la unidad donde se ha producido la defunción. No se puede responder al teléfono ni acceder a Internet hasta que el 92M haya hecho su trabajo. Y sí, son dos oficiales los encargados de visitar a la familia. Lo que deben decir a los familiares sigue un patrón definido, casi robótico.

La improvisación y el desentenderse de este trabajo tan poco agradable eran la costumbre habitual hace cuarenta años. El método preferido hasta antes de la Guerra de Vietnam consistía en enviar un telegrama de condolencias mediante Western Union. Hasta que el Ejército se enteró de que en algunas ciudades Western Union no empleaba a sus propios mensajeros, sino que delegaba la tarea en simples taxistas que repartían los telegramas. Ni qué decir tiene que estos taxistas no estaban muy conformes con tener que realizar ese trabajo.

Un soldado caído en combate tiene derecho a un entierro con todos los honores. La familia puede elegir el tipo de féretro, pero también dónde y cómo será enterrado su hijo. La Armada tiene soldados judíos, católicos, musulmanes y de casi cualquier rito religioso imaginable. Y todos tienen derecho a ser enterrados como la familia quiera.

Los caídos en combate consiguen la Estrella de Bronce y el Corazón Púrpura. Los enviados del 92M presentan sus condolencias en nombre del Secretario de Defensa. La familia recibe una carta de pésame firmada por el Presidente de los Estados Unidos. Además, el dinero del seguro.

Como curiosidad, se le pregunta a la familia si desea un funeral general (general funeral) y hay que entenderlo, porque eso no quiere decir «un entierro normal y convencional» sino que un General del Ejército presida el entierro. Porque también a eso tienen derecho los caídos en combate en el ejército de los Estados Unidos.

Fuente: Two Soldiers (PDF). Artículo de Dan Baum.

Curación del asma

Los enfermos de asma normalmente sólo encuentran que con el paso del tiempo su dependencia de los medicamentos y el inhalador aumentan, mientras que los síntomas no disminuyen. Hay personas que pasan por urgencias médicas cada pocas semanas.

El siguiente artículo muestra el caso de una persona que hizo lo que todos los enfermos: probó uno tras otro todos los medicamentos y tratamientos posibles sin que ninguno se mostrase eficaz.

Entonces se enteró de la existencia de un gusano que infecta al cuerpo humano, el anquilostoma, provocando una desagradable enfermedad: la anquilostomiasis.

Es de estas enfermedades que no habías oído hablar jamás y resulta que la tienen 600 millones de personas aproximadamente. (sí, seiscientos millones, que no se me ha ido la mano).

Esta enfermedad produce anemia y hemorragias intestinales crónicas. Pero según cuenta el relato en cuestión, los que la padecen no sufren asma. O al menos eso decía un documental de la BBC.

Pues bien, el paciente en cuestión, desesperado por su gravísimo asma, decidió infectarse con esa enfermedad. Y su relato es una maravilla de lo extraño que inunda internet: quieres contagiarte de una enfermedad que tienen 1.000 millones de personas y no es sencillo.

Lejos de ser la narración de un pirado con altas dosis de credulidad, en todo momento se dan indicaciones casi científicas (y digo casi porque ningún médico recomendaría lo que aquí se cuenta). Nuestro sufrido paciente, ante la dificultad de contraer la enfermedad en un país desarrollado, no tuvo más remedio que ir a Camerún.

Camerún es uno de esos países de África que no salen en el folleto de Halcón Viajes, porque no es turístico. Si un país es turístico, entonces se complica el contraer anquilostomiasis. Para lograrlo, hay que realizar unas excursiones que no ofrecería ningún touroperador.

Y bueno, no me gusta desvelar los misterios. El relato es extrañísimo. Contrajo la enfermedad. Y se curó del asma. Pero claro, para evitar una recaída, no tuvo más remedio que mantenerse enfermo de anquilostomiasis. Y a pesar de ser una enfermedad mil millonaria, en el mundo en que vivimos, de asepsia y limpieza, casi tuvo que montarse un cultivo en casa para poder mantener a sus gusanitos en perfecto estado de enfermedad.

En fin, una de las lecturas más extrañas de Internet, en mucho tiempo.

Vía: Blog de Seth Roberts (uno de los blogs más interesantes de Internet).

Nota posterior:
Un artículo de New Scientist sobre los gusanos parasitarios como método alternativo para curar enfermedades.

Los preadolescentes de Britten

Revisando todos los cambios tras el cambio de programa y diseño, pude ver que algunas personas pacientes estaban llegando a mi página tras la búsqueda en Google de la frase «fotos de niñas desnudas».

Digo pacientes porque desde luego no salía en las primeras posiciones. ¿Qué entrada atraía ese tipo de búsqueda? Pues la que habla sobre El Mito de Carroll.

Lo que me llama la atención es que algunos de los que defendían el nombre y el honor de Lewis Carroll – recordemos que aquí no estábamos hablando de ser mejor o menos importante escritor – seguramente sentirán repugnancia por estos buscadores de fotografías.

Es decir, nos causa más reparo una persona que buscaba ese tipo de fotos, que alguien que hacía las fotos él mismo y de niñas bien pequeñas. Porque no olvidemos que hay gente a la que le gusta – y no me incluyo – las mujeres que tienen pinta de niña pequeña pero que de sobra no lo son. El buscador de fotos de niñas no merece ese beneficio de la duda.

Leyendo sobre la historia de la música, me encontré con otro personaje de tanta grandeza como peligroso curriculum amoroso: el músico inglés Benjamin Britten.

Britten es el compositor inglés de música clásica más importante del siglo XX y uno de los principales dentro de su país. Esto es incuestionable.

Lo que también llama la atención es el cuidado con el que se limpia su nombre, una vez más recordando a cómo se hizo esto con el de Carroll.

A Britten no le gustaban las niñas, sino los niños. La forma de la expresarlo de la Wikipedia inglesa es casi romántica. Hablando de los sentimientos del compositor:

Infatuation with a series of pre-adolescent and adolescent boys.

Infatuation es una pasión tan alocada como efímera, como un sentimiento adolescente. El uso del eufemismo «pre-adolescente» en lugar de «niño» es de una candidez llamativa.

A diferencia de Carroll, Britten sí que tuvo algunos incidentes reconocidos con estos pre-adolescentes. Pero al igual que Carroll, recibe todo tipo de defensas que le quitan hierro al asunto:

De acuerdo al relato de Harry (que contaba con 13 años de edad), Britten entró en su habitación e hizo lo que parecía ser un «acercamiento de índole sexual». Según contó Harry, gritó y golpeó a Britten con una silla. Según sus palabras, Harry volvió a Londres la mañana siguiente al incidente. Lo extraño es que realmente Harry se quedó de vacaciones durante un par de semanas.

Aquí no estamos ante unas niñas que no decían ni pío, sino ante un niño que habló de un intento de acercamiento sexual no deseado. Pero vamos a defender al autor de la ópera Peter Grimes. Habla su biógrafo John Bridcut:

Más parece que Harry se sintiera intimidado o con una sensación de amenaza, antes de que realmente ocurriera un incidente. Puede que quizás Harry se sintiera molesto por las continuas discusiones que protagonizaba la familia de Britten y que buscase una forma de justificar su marcha, con una historia como esta.

Fuentes:
Los Niños de Britten.
The Rest Is Noise (libro).

Pizza

El país donde se consumen más pizzas precocinadas per cápita de todo el mundo es Noruega. El promedio es de once pizzas anuales por persona.
Si estáis más interesados en el mercado de la pizza no os recomiendo este completo estudio sobre los hábitos de consumo. Puedes descargártelo online al precio de $3,795.00.
Fuente: World leaders in pizza.
Via:El blog de Seth.

WordPerfect

Un gran problema al que nos enfrentábamos mientras preparábamos la versión de nuestro programa para PC era el encontrar un nombre nuevo para el producto. SSI*WP no era precisamente una maravilla. Me gustaba el nombre de WordPerfect, pero no encontré a nadie que me apoyara con él. El nombre se me ocurrió mientras estaba intentando aparcar cerca de las oficinas, en uno de esos momentos de inspiración del tipo ¡Ajá! Me gustaba el nombre, porque me recordaba a la expresión «letter perfect» y describía algo que era correcto palabra por palabra. Salí corriendo para la oficina, convencido de que todo el mundo se volvería loco y le encantaría el nombre, pero no le gustó a nadie.

Pasaron varios meses y todavía no podíamos ponernos de acuerdo con el nuevo nombre, así que decidimos organizar un concurso entre los empleados para darle un nombre al producto. El que diera el nombre que resultara ganador, se llevaría 100 dólares. De una larga lista de nombres presentados, cada cual tuvo que votar por sus favoritos. Word Plus y ProWrite fueron los que recibieron más votos, mientras que WordPerfect aparecía en las últimas posiciones de la clasificación. A pesar de tan pésimo resultado, puse WordPerfect en la lista de nombres que le entregamos al abogado para que hiciera una investigación de marcas registradas, sólo en el caso de que los otros nombres no sirvieran. Resultó que ya existía un procesador de textos con el nombre Word Plus, y había una impresora con el nombre de ProWrite. Como habíamos tardado tanto en dar con un nombre, no teníamos mucho tiempo para andar con cambios. En estas circunstancias, WordPerfect se convirtió en el impopular ganador. El nombre era tan impopular que, de hecho, nadie me pagó los 100 dólares del premio.

Wordperfect fue el procesador de textos por defecto, antes de que Microsoft Word se apoderara de ese preciado puesto. La historia de la compañía, desde que eran dos gatos hasta que cayó en el irremediable declive, está contada en esta página (en inglés) por uno de los protagonistas. La lectura nos retrotrae a un tiempo en el que el desarrollo de software era tan rentable que:

Aún así estábamos trabajando en unos márgenes de beneficio muy superiores a la mayoría de los negocios, incluyendo muchos negocios que son ilegales.

Y aunque por el tema parezca aburrido, es increíblemente recomendable la lectura, por la honestidad de la narración – algo infrecuente en las patéticamente épicas historias de la informática – y por lo ameno de su redacción.
Vía: Coding Horror.

Hockey checo

Hasta hace cuatro días, como quien dice, el Deporte Nacional en la República Checa era el hockey sobre hielo.
Hoy en día ese título es para el fútbol, pero el hockey sobre hielo permanece en un holgado segundo puesto. El hockey sobre hielo es uno de los pocos deportes realmente importantes, que pueden atraer masas hasta el punto de convertirse en el deporte más practicado en un país o región. En este caso es lo que sucede con Canadá. Más del uno por ciento de los canadienses está federado en hockey sobre hielo.
La situación de la República Checa como potencia mundial de hockey sobre hielo escapa a mi comprensión. El hockey es uno de los deportes más atomizados que existen. Aunque se juega hasta en países de África, sólo hay un puñado de países que hayan sido alguna vez buenos:

  • Canadá
  • Estados Unidos
  • Rusia
  • Finlandia
  • Suecia
  • República Checa

Salvo estos países (antes de Rusia estaba la URSS, antes de la República Checa estaba Checoslovaquia) sólo Suiza, Alemania y Reino Unido han sido capaces de obtener medallas olímpicas (cuatro entre los tres) y todas antes de 1977.
El club del hockey sobre hielo es inmensamente selecto y en él se encuentran países de climas muy fríos (el que se extrañe por los Estados Unidos que piense en Buffalo o Milwaukee en vez de Miami) donde hay hielo natural para aburrir. Y la República Checa.
No sólo los checos tienen una presencia inexplicable, sino que además son muy buenos. Sólo ganaron la medalla de oro en las Olimpiadas de invierno de 1998, pero se han aburrido de obtener medallas de bronce. Siempre eran el tercero en discordia, tras Canadá y la URSS. Luego llegó Estados Unidos para animar la competición.
La única explicación racional a la afición de los checos por el hockey sobre hielo es la de que son muy buenos. Normalmente se piensa al revés: si te gusta algo mucho, acabas siendo bueno en ello. Pero también funciona en el otro sentido. Si eres bueno en algo, creas afición fácilmente y la gente se motiva más sabiendo que puede ser Campeón del Mundo que aspirando a ser el mejor de tu país en un deporte minoritario.
Es por eso que el fútbol ha conseguido llegar al primer puesto entre los checos: ahora que tienen una selección nacional competitiva, ahora que se clasifican para las competiciones internacionales, es cuando a la gente le gusta más ese deporte. Pues me imagino que con el hockey sobre hielo ocurrió algo parecido.