El billete más caro del mundo

Cuando el delincuente más buscado del mundo, Osama bin Laden, fue capturado por los Estados Unidos, llevaba encima 500 euros en billetes. Una ironía verdaderamente macabra. Los billetes de 500 euros se han acabado llamando «bin Ladens«, por aquello de que son billetes que todo el mundo reconoce, ha oído hablar de ellos pero pocos han visto en la realidad. Es incierto el origen de ese sobrenombre, aunque no cabe duda que español.

Al principio no se emitieron billetes de 500 euros en España, pero poco tiempo después, se acabaron atesorando a un ritmo que preocupaba: la cuarta parte de todos los billetes acababan en España, una cantidad desproporcionada por el tamaño de nuestra economía. Tal vez baja, sin embargo, si se tiene en cuenta que es un billete empleado principalmente para operaciones económicas fraudulentas o entre criminales.

Tras la captura de Osama bin Laden, el sobrenombre para estos billetes pierde su sentido. Está claro que con el paso de los años, los que sepan de ese nombre quedarán fascinados por tan extraña relación.

El billete de 500 euros es perfecto para llevar una pequeña fortuna en el bolsillo. Es un billete valioso, en una moneda muy común. Osama bin Laden vivía en Pakistán, pero aún así tenía billetes de euro (no uno único de 500 sino una combinación de varios).

El dólar no tiene un equivalente a este billete tan valioso. Hay billetes exóticos, como el de 100.000 dólares, impreso en 1934 con la imagen del presidente Woodrow Wilson. Pero no deja de ser una rareza y un billete empleado para operaciones interbancarias. Estados Unidos tiene la curiosa situación de que el billete más valioso de todos es el de 100 dólares, aunque existen unos pocos billetes de 500 y 1.000 dólares. Estos fueron emitidos en los años 30 y son perfectamente legales, aunque de tal rareza, que el intentar pagar con ellos causa verdadera conmoción. A diferencia de los billetes de 500 euros, despreciados y rechazados en muchos comercios, estos grandes billetes tienen un valor superior al de mercado, y se pueden vender fácilmente a coleccionistas por cantidades por lo menos un 50% superior a su valor impreso. Existen billetes de 5.000 o 10.000 dólares pero esos no tienen circulación ni tan siquiera testimonial.

Los coleccionistas se pasean por las cajas de los grandes casinos, por si algún despistado ha canjeado uno de esos billetes. Pero la suerte de estos billetes no admite términos medios. O son rechazados, como no válidos, o aceptados por conocedores que automáticamente se los guardan para sí. Nadie acepta un billete de estos valores sin saber lo que vale realmente.

No hay que ir muy lejos para encontrar billetes más valiosos a los de 500 euros. Rodeada por la Eurozona, Suiza emite billetes de 1.000 francos suizos, más de 800 euros. Curioso es el nombre de franco suizo, pues la distinción «suizo» ya es casi innecesaria. No existen ya francos franceses o belgas. Hay francos en países de África, pero el franco suizo debería ser como el dólar estadounidense, que prescinde del gentilicio. Aunque también muy adecuado para el lavado de dinero, este billete es mucho menos común que el de 500 euros, y tiene el riesgo añadido de que la cotización del franco suizo es más impredecible (lo que no quiere decir que sea menor).

El rey de los billetes, sin embargo, se encuentra en Singapur: los 10.000 dólares de Singapur, que a día de hoy son unos 6.000 euros. La economía de Singapur, país de servicios bancarios, tecnología, comercio internacional y enorme mercado del juego, exalta en este billete su peculiarmente privilegiada economía. Orgulloso de ser puntero en nuevas tecnologías, es un billete que hasta muestra un ordenador. Además es un billete elegante, con colores dorados.


Una verdadera rareza es que este billete tiene justo un competidor que justo le iguala en valor: el billete de 10.000 dólares de Brunei. Este pequeño país, comercialmente muy ligado a Singapur, tiene un tipo de cambio de uno a uno con el dólar de Singapur, algo verdaderamente infrecuente entre monedas relativamente modestas; los tipos de cambio fijos respecto al dólar o el euro son muy comunes.

Incluyendo las imágenes de los billetes, es llamativo ver que en la red hay pocas imágenes de calidad del billetón suizo, mientras que los billetes de Brunei se muestran a gran calidad y sin ningún tipo de «Facsímil» sobreimpreso.

En resumen, contrariamente a lo que se pudiera esperar, no hay un único billete que sea el más caro del mundo, sino que hay un empate entre dos países del Este de Asia.

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10 comentarios en “El billete más caro del mundo”

  1. Muy interesante el tema. En cuestión de monedas no sé cómo estará el tema, pero siempre me acuerdo de haber visto una vez una grande de plata de dos mil pesetas de aquellos tiempos. ¿También habrá una moneda más cara en curso (fuera del mercado de monedas con valor histórico)?

    Saludos!

  2. Una de las monedas, no más caras pero sí con la cifra impresa más grande, es este millón de liras turcas. Es una verdadera rareza porque en hiper inflación se suelen imprimir billetes grandes, en vez de monedas.
    Millón liras turcas.
    No me sorprendería que la moneda de dos euros fuera la más valiosa del mundo.

  3. La moneda de dos euros no es la de mayor valor porque ya está la moneda de 5 francos suizos que son unos +/- 4.15euros

  4. tengo un villete de 100 000, Marco del ano 21 el interesado puede contactar a mi correo electronico.

  5. yo tengo un billete sumamente raro, y ya me han ofrecido 1500 US$, es un dolar del año 1948, su rareza esta en que es bicolor, verde verso y azul reverso, me ha dicho una persona que tiene mucho mas valor….

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