High-end devices

Cuando Adsense muestra los datos de ingresos por publicidad, los divide de acuerdo a tres categorías: Tablets, Móviles y Ordenadores.

tablets

Desde hace años se ha tratado de separar a los usuarios de móviles. Primero porque eran una rareza y usaban pantallas muy pequeñas, lo que causaba problemas. Pero pronto pasaron a ser la guinda del pastel publicitario. Usuarios de los que se podía saber prácticamente todo: edad, sexo, localización física en cada instante. Además, con cierto poder adquisitivo, demostrado al menos por el hecho de tener un teléfono carísimo.

Por eso, los clicks en publicidad se pagaban de forma diferente dependiendo del origen del usuario. Los que pinchan en la publicidad desde teléfonos móviles son considerados automáticamente clientes de mejor calidad que los que lo hacen desde el ordenador. La empresa anunciante tiene que pagar más por esos clicks.

Pero han pasado ya bastantes años. Los usuarios de móviles, o como menciona Adsense en su detalle ‘High-end mobile devices‘ (teléfonos móviles de calidad superior) se han ido convirtiendo poco a poco en usuarios Low-end o de calidad inferior.

Una tendencia inevitable es ver cómo los ordenadores ‘de toda la vida’: portátiles y sobremesas, acabarán volviéndose las auténticas high-end devices, aparatos que nos hablan de usuarios avanzados, con verdadero poder adquisitivo. Al fin y al cabo, serán usados por aquellos que tienen un puesto de trabajo en el sector servicios, mientras que los teléfonos móviles serán algo más democrático, y por lo tanto usados en su mayoría por clases medias y bajas.

La fantasía publicitaria, que sólo se puede aplicar en unas pocas ciudades enormes del mundo, es la de un usuario que busca algo en internet y, gracias a la geolocalización, recibe un anuncio de un servicio que está a pocos metros de distancia de donde él se encuentra. En ese caso, un anuncio adecuado se convierte en un cliente y el anunciante tiene que pagar por eso. La realidad es que ese tipo de búsquedas de última hora sólo suelen aplicarse a restaurantes. El resto son rarezas o servicios de emergencias – situaciones excepcionales.

El verdadero cliente buscará una peluquería, un taller o una tienda especializada desde el ordenador del trabajo, como se ha venido realizando toda la vida. El usuario de móvil – que puede ser a veces ese mismo que antes empleó el ordenador – buscará letras de canciones y memes.

No es una reflexión muy profunda pero creo que merece ser señalada. Con los teléfonos móviles estamos llegando a una situación inusual en que los clientes con más poder adquisitivo no serán los que usen el soporte más costoso.

El Facebook de mi padre

Una amiga me cuenta la siguiente historia, totalmente verídica. Creo que puedo contárosla sin causar ningún perjuicio. Si lo hago en primera persona es porque suena mejor.

Mi padre está jubilado, con 67 años y vive con mi madre. Un día, no sabemos muy bien por qué, le pidió a uno de sus nietos que le hiciera una cuenta de Facebook. Éste, con total desgana, se la creó. Le puso una contraseña un tanto ridícula – cocodrilo44 -, para que no la olvidara y preguntara por ella continuamente y ahí comenzaron las andanzas de este abuelo por internet.

No supimos de lo que estaba haciendo hasta pasados unos meses. Esta vez me preguntó a mi que cómo era eso de enviar flores por internet. Las alertas saltaron cuando me enteré que las flores no eran para mi madre.

No costó mucho entender lo que había ocurrido. Entre su ausencia de disimulo y su desconocimiento de las nuevas tecnologías, descubrí que mi padre había entendido que internet era el escenario perfecto para saltarse el férreo control de mi madre, que lo acompaña a dondequiera que va. Aún no sé de dónde tomó la idea, pero el caso es que llegó a la conclusión de que en Facebook se pueden conocer a muchas mujeres. Y sin que nadie se entere.

Gracias a la ridícula contraseña, que casi todos conocíamos, pudimos desvelar el comportamiento de mi padre en Facebook. Había estado agregando como amiga a todas las mujeres que se habían prestado. Todas, sin importar nacionalidad o edad. Luego les mandaba un mensaje, que era siempre el mismo, personalizado de acuerdo a la ciudad de origen de la chica. Y a partir de ahí, en un juego de números, esperaba que de los miles de mensajes, algunos funcionaran.

Su personalidad era del todo fraudulenta: mentía con la edad y con su estatus económico. En la finca del pueblo tiene una burra, pero explicaba en la foto que era comerciante de caballos. Su estado civil, casadísimo, se transformaba en separado en las redes sociales.

Al menos había conseguido engañar a una incauta, bastante más joven que él. La chica de las flores. Al final mi padre anunció su propósito de irse a vivir con ella. Se produjo el intenso drama familiar y mi padre dejó a mi madre, marchándose a la casa del pueblo.

Pero a los cuatro días estaba de vuelta. No porque echara a mi madre de menos, ni porque se acumulara la plancha. Porque en la casa del pueblo, no había internet ni Facebook. Volvió como si nada, sin dar mayores explicaciones.

Entre mi familia se corrió la voz de lo que estaba sucediendo. Era todo un escándalo. Pero entre los más jóvenes, también se popularizó un nuevo deporte: entrar en el Facebook de mi padre a leer qué había estado haciendo durante el día. Como todo el mundo disponía de su contraseña, no había quien no pasara unos minutos diarios leyendo sus robóticos mensajes de seducción 2.0. A pesar del sufrimiento de mi madre y lo complejo de la situación, nos partíamos de risa con sus rudimentarios modos de conquista y con lo pardillas que eran sus conquistas virtuales.

Sólo nos ha faltado crear un grupo de Whatsapp para comentar el Facebook de mi padre. Creamos perfiles falsos para alertar a la que estaba a punto de marcharse con mi padre, la incauta de las flores, de la situación real a que se exponía. Afortunadamente, desapareció. Lo pudimos leer todo, casi en directo, en las redes sociales.

Mis padres vuelven a estar juntos, sin felizmente. La última fechoría que hizo mi hermano fue cambiar el estado de relación de mi padre a «es complicado». Era desternillante leer luego los mensajes de mi padre con sus muñequitas, explicando que hay un bug raro y se le está cambiando el estado solo todo el rato. Nos hemos tenido que poner serios con mi hermano, que cada pocos días vuelve a cambiarle el estado. No podemos permitir que una fuente diaria de humor de primera magnitud acabe siendo descubierta.

Mi padre es, hoy por hoy, una de las personas que tiene un modo de vida más similar a Matrix. Dedica casi todo su tiempo libre a seducir a paletas por el mundo, ignorando a mi madre. Pero Matrix le castiga, avisando a las ingenuas cuando las cosas van demasiado lejos. Nada de lo que cree que está sucediendo es real. Nunca podrá encontrar el amor, por muy cerca que crea estar de él.

Palacio para perros

Los anuncios por palabras son un fascinante mundo, lleno de de ventas intrascendentes, ofertas imposibles y algunas joyas que no deben dejarse pasar.

Un anunciante que parece ser un gran amigo de los animales.

Tengo un palacio par perros gran espacio para jugar avitaciones independientes para dormir de noche atencion constante estaran encantados disfruta tus vacaciones ellos estaran vien cuidados te estreñaran pero tanbien estan de vacacione ya que es un entorno distinto al que estan abituados solo 5 euros dia y commida ven aver las intalciones vas a flipar nada de jaulas gran espacio plasas limitadas apurate y no lo dejes en una jaula el no lo merese

Parece una oferta interesante para dejar tu perro durante el periodo de vacaciones. Pero cada vez que veas un anuncio, debes indagar el número de teléfono de esa persona. Porque si no es trigo limpio, puede que haya dejado algún rastro por internet.

En este caso, el mismo anunciante del palacio para perros, ofrece su casa a quien necesite compañía.

Ola nesecito copañera de casa vivo solo con mis perros que cuido y la casa es muy grande no tendria gastos solo su consumo yo pago todo lo demas avitacion independiente con llave no busco sexo solo compañia por si me pasa algo de noche tengo guasa hay internet llamame y ablamos. Playa a unos 3 kilometros.

El anuncio muestra a un amante de los animales que, no obstante, echa en falta la compañía de alguna amiga. Y es capaz de ofrecer su casa sólo por no sentirse solo. De nuevo grandes muestras de su humanidad.

Pero la fotografía que acompaña a este anuncio ya despierta ciertas suspicacias.

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Aunque el anuncio habla de una playa a 3 kilómetros, si la foto está tomada desde la casa, parece que estamos a considerable altura sobre el nivel del mar, aparte de que la vivienda está en medio de la nada. No creo que el acceso al mar sea muy claro.

El siguiente anuncio, bajo el título «¿Quieres ser libre?» es más inquietante.

Ola, tus padres te quieren controlar porque vives con ellos y saven que no tienes a donde hir pues se cabo te ofresco mi casa vivo solo casa de 4avitaciones 3 baños dos planta piscina ballada pago la lus el agua todo a canbio de comerte el coño dos ho tres veces por semana tu haces tu vida y yo la mia y si no trabajas te doy alimentacion hay internet solo eso comerte el coño es el precio de ser librete gusta tengo wuasa ablamos vale canbia tu vida sal de la rutina chicas entre 20 y 35 años. Edad 60 años

Empieza con el tono de ONG para bruscamente saltar a una descarnada propuesta sexual, que además hace presagiar unos gustos sexuales bastante bizarros. ¿Qué fue de ese hombre falto de compañía y amante de los animales? La oferta es desquiciante: sal de la rutina; vete a vivir con el Hannibal Lecter malagueño.

La nueva foto del anunciante es de agradecer.

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Y otro anuncio más, la subida de tono ya es brutal.

Casa sola ballada con piscina si quieres dejar a ese capullo que lo que hace es joderte la vida ven conmigo sin compromisos tu hqces lo que quieras solo tendremos sexo dos hotres veses por semana comerte el coño no follar y masturbarme si deceas hacer algo mas te complasco pero el trato es ese no le aguqntes mas a ese jilipolla que no te valora te espero chao tengo wuasa. Playa a unos 3 kilometros.

Haces lo que quieras, pero tienes que hacer lo que te digo que es más específico que las reglas del ajedrez. ¿Tu novio no te valora? Vete con un viejo depravado de salud mental cuestionable.

El último anuncio que he encontrado de este presunto potencial asesino en serie, es un puro desquicie:

Si no tienes donde vivir y tienes hijos y una esposa que seas capas de compartirla conmigo acanbio de vivir sin pagar alquiler ni agua ni lus solo tendrias que dejarme comerle el coño delante deti ho hacemos u trio y vivimos como una familia si no tienes hijo me da higual vivo en nueba andalucia casa solitaria ballada tengo guasa puedo mandarte fotos. Playa a unos 3 kilometros.

El palacio de los perros se convierte en un lugar de pesadilla donde puedes compartir tu mujer con el psicópata del Peugeot. La especificidad de la propuesta sexual es casi dolorosa.

En uno de los anuncios parece que se da una indicación de la ubicación de la casa (Calle Hércules 139, Marbella, ver alrededores en Google Maps). Si no tuviste bastante con las temporadas de Dexter, agrega al Whatsapp a este anunciante, o directamente pásate por su casa a saludar.

Actualización:

Parece ser que tan imaginativo anunciante es un conocido refugiado político.
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Definición de hoygan

hoygan
No hay una definición clara para hoygan. Podría decirse que es un usuario de internet, con escasos conocimientos de ortografía y gramática, tendencia al uso de mayúsculas y discurso narrativo un tanto onírico.

Pocas palabras más atinadas para definir este vago concepto que la elegida de ‘hoygan’, pues incluye la misma esencia del término:
dolorosa falta de ortografía y error de concordancia, falso amigo, adelanto de una petición y desconocimiento del foro al que va dirigido el mensaje.

Tras este intento de definir a tan complejo concepto, me gustaría entrar en la definición de la persona hoygan. En primer lugar, definamos cómo es esa persona fuera de su forma de escribir en Internet. Me lo imagino como un hombre entre 30 y 50 años. No tiene estudios medios. Algunas prendas de vestir que usa: chaqueta plumón, chandal con colores brillantes, previos a la irrupción de Decathlon, riñoneras y descoloridas camisetas de publicidad. No renuncia a las tecnologías antiguas, en tanto en cuanto los aparatos sigan funcionando. Usa a veces walkmans y diskmans y discos usb de 256MB regalados en cualquier promoción. Es una persona pragmática, usando gafas de sol graduadas de tipo flip up. Tiene algo de sobrepeso y mucho pelo en la espalda.

Salgamos ahora de la pura especulación para entrar en terreno firme. Estos son los puntos que definen a un hoygan.

Uso de mayúsculas. Los textos que escriben los hoygan tienen tendencia al abuso de mayúsculas, normalmente todo el texto está así. En un internet dominado por la publicidad, el usuario tiene la sensación de que su comentario o mensaje será insignificante ante la abundancia de títulos, imágenes y otros elementos destacados. El hoygan, antes de empezar a escribir su mensaje se para uno o dos segundos. Mira el cuadro en blanco y piensa «voy a darle a bloqueo de mayúsculas para que se va bien el mensaje, pues el mío, es importante».

No obstante la prevalencia de las mayúsculas, hay veces que el hoygan decide usar las minúsculas. Es entonces cuando aparecen textos barrocos, con palabras donde un porcentaje de las letras están en mayúsculas y otro en minúsculas. Me atrevería a decir que el motivo por el que hace algo así es porque no distingue entre el botón de bloqueo de mayúsculas y el de mayúscula normal. Llega un momento en que nota la extraña capitalización, pero en lugar de corregirlo, se limita a continuar escribiendo todo en mayúsculas.

El concepto de hoygan engloba una petición. Podemos escribir en Internet para opinar sobre un tema, pero el hoygan en si mismo lo hace, casi siempre, con la intención de solicitar algún tipo de ayuda. Al tratarse de una persona con la autoestima muy alta, entiende que su problema es bastante más importante que el de los demás y espera atención prioritaria, directa y, a ser posible, inmediata.

El hoygan tiene una forma de trabajo bastante metódica. Realiza una búsqueda en internet, nunca empleando menos de 4 palabras, normalmente mediante una frase completa. De los resultados que le ofrece el buscador – que casi nunca es Google porque tiene el ordenador infectado de spyware que cambia tu herramienta de búsqueda por defecto, entre mil otras diabluras – elige el primero, y trata de localizar un cuadro de texto seguido de un botón. Si la pregunta trata sobre un personaje famoso, el hoygan asume que ese famoso estará leyendo su mensaje. Sólo en esos casos puede tratarse de un texto que no implique una petición implícita, llegándose al caso de escribir un simple mensaje de agradecimiento, sin pedir nada a cambio.

Pero lo normal es que sea un mensaje de petición que, sin embargo, casi siempre aborda algún tipo de ilegalidad o actitud deshonesta. El hoygan quiere saber cómo conseguir cosas gratis, saltarse protecciones de productos, conseguir más por menos. A veces pregunta por personas desaparecidas de su vida – algún motivo tendrían para ello. En la misma descripción de su petición el hoygan se cataloga como persona zafia y trapera; ave de rapiña capaz de vender a su madre por un mechero con publicidad. A menudo su problema ha sido causado por un intento de engaño a otros, que en todo momento negará.

A la hora de formular su pregunta, el hoygan incluye todo tipo de detalles accesorios, innecesarios y a veces directamente bizarros. No es extraño que presente su petición con una introducción en que da importantes nociones de su biografía. Sin necesidad de ocultarse bajo seudónimos, suele mencionar sus nombres y apellidos completos.

El hoygan se salta la etiqueta de cualquier foro o formulario de consultas. En lugar de esperar una respuesta por el mismo medio, suele dar datos de contacto privados, como su número de teléfono o dirección de correo. A pesar de que resulta muy improbable que alguien le responda por ese medio, casi con total seguridad escribirá su dirección de correo mal, con alguna letra cambiada (a veces es tan obvio como ser del tipo @HOSMAIL.COM), con lo que resulta totalmente imposible que reciba su respuesta.

Lo más triste es ver cómo en muchos casos la gente responde a sus complejas peticiones, usando el mismo foro donde él preguntaba, y ver cómo el hoygan jamás volvió allí para leer la considerada respuesta. Leer esos mensajes de ayuda que predican en el desierto suele causar más pena que un documental sobre campos de exterminio nazi.

Al margen del «hoygan de libro» existen actitudes que podríamos calificar de hoygan. En toda empresa siempre hay una o varias personas que suelen gestionar pobremente los botones de «responder» y «responder a todos», creando malentendidos o situaciones directamente bélicas. Este tipo de hoygan empresarial suele anunciar que envía un correo con archivos adjuntos, recreándose en la descripción de dichos archivos, para luego, no enviarlos. No es infrecuente que al ser advertidos de su error, vuelvan a cometer el mismo despiste en su sucesiva respuesta.

Otra actitud hoygan es la de aquellos que entran al trapo de una pequeña broma con salidas de tono super violentas, rozando la amenaza de agresión física. Esta entronca con la innata personalidad del hoygan; Tras su educada petición de ayuda siempre se suele esconder una persona problemática, marginada y despreciable.

El reparto de Adsense

El libro In the Plex revela el secreto más controvertido de Google Adsense: ¿Por qué Google no desvelaba el porcentaje de reparto al que llegaba con los dueños de las páginas? (Google Adsense es un programa compartido entre Google y los dueños de páginas; Google muestra los anuncios y los webmasters obtienen parte de los ingresos de publicidad).

Desde Mayo de 2010 se conoce que el porcentaje era de un 68% para los dueños de la página y un 32% para Google. De impuestos, mejor ni hablar.

Según Gokul Rajaram, la idea inicial era realizar un reparto a partes iguales- Google se quedaría con la mitad y quien mostraba los anuncios con el resto. Pero Sergey Brin pensó que un reparto así era demasiado beneficioso para Google. La idea era que el programa durase mucho tiempo, y si Google mostraba a las claras que estaba quedándose con la mitad del dinero, un competidor podría abaratar los precios ofreciendo un 80 o incluso un 90 por ciento del dinero al editor.[…]Entonces Susan Wojcicki tuvo la idea que podría parecer extraña: ¿Qué pasa si no revelamos el porcentaje de reparto al que llegamos con los editores? De esa forma Google nunca tendría que preocuparse de un competidor que anunciara mejores repartos.

El libro narra posteriormente cómo mucha gente en Google, desde sus fundadores a Gokul Rajaram, estaban muy incómodos con la idea de no mostrar claramente el acuerdo al que llegaban con los editores. Pero la idea fue puesta en práctica, con notable éxito y controversia. Durante toda la duración del programa Google Adsense el reparto se ha mantenido constante.

Susan Wojcicki es la cuñada de Sergey Brin, empleada en Google y la que originalmente alquiló su garaje para que se establecieran las oficinas de esta compañía.

Redes sociales

Hace un par de días leí un artículo que trataba sobre la venta de drogas a través de anuncios clasificados en Internet, principalmente en el todopoderoso portal Craigslist.

Craigslist es la única empresa importante de Internet que no tiene ánimo de lucro, que dona la mayor parte del dinero que gana a fines sociales. Sin embargo se dedica a exponer un medio de comunicación entre cualesquiera dos personas para llegar a cualquier tipo de transacción. Y claro está, aparte de alquileres de pisos y donación de mascotas, hay muchos anuncios que escapan de lo políticamente correcto.

En Craigslist han sufrido durante años la presión de numerosos colectivos que pedían que acabaran con su sección de anuncios de contactos. Los anuncios de contactos acaban inevitablemente convirtiéndose en un escaparate de ofertas de prostitución. Craigslist no tiene la culpa de que se anuncien, pero el caso es que entre todos esos anuncios, miles cada día, bien podía haber decenas que fueran de menores, de mujeres explotadas, o vaya usted a saber qué.

Los anuncios de prostitución han provocado alguna campaña penosa en los medios de comunicación españoles, a los que aparentemente les ha salido un vena ética notable. Cuando empezaron a cerrar las secciones en los periódicos, la gente que publica estos anuncios se volcó hacia Internet.

Sin embargo los portales no se frotaban las manos con el negocio gratuito que les estaba regalando la competencia. Me imagino que si los periódicos dejaron de publicar estos anuncios fue, en gran parte, porque ya no ganaban tanto dinero para compensar el publicar toda esa porquería. Yo pondría toda la barra de la derecha de esta página llena de anuncios de prostitución si me pagaran por ello 50 euros al día. Y tal vez también si sólo 5. Pero jamás lo haría por 50 céntimos. No es cuestión de ética, ni de luchar contra la explotación de las mujeres. Es cuestión de dinero e imagen, pero del equilibrio entre ambos factores.

Luego sorprendió ver que una de las principales páginas de anuncios en Internet, Loquo, propiedad del grupo Ebay, cerraba esa sección. Este movimiento tuvo lugar casi al mismo tiempo que lo hiciera Craigslist. La mala imagen al final pudo más que el dinero.

Pero Craigslist llevaba más de una década sufriendo críticas, a pesar de haber puesto todos los medios técnicamente posibles para bloquear anuncios inadecuados. ¿Por qué de repente ya no pudo contra ellas? Al parecer, la causa fue un estudio científico destapado por la Women’s Funding Network. Según dicho estudio, los niveles de crecimiento de prostitución de menores en los Estados Unidos estaban subiendo de forma alarmante. Y en gran parte potenciados por los sitios de anuncios clasificados, como los de Craigslist. Este estudio acabó desatando ríos de tinta en los periódicos y hasta se nombró una comisión de investigación en el Congreso de los Estados Unidos. Esa fue la gota que colmó el vaso. Craigslist cerró definitivamente su sección de contactos y con él, la gente de Ebay (Loquo en España).

Luego se vio que el estudio tenía muy poco de de científico. Lo que los autores del estudio habían hecho no era más que pasarse tiempo viendo fotografías de anuncios de Craigslist (de entre aquellos que tuvieran fotos) y dando una edad a las chicas que aparecían en dichas fotos (mayores o menores de 18 años). La edad se estimaba a ojo, como no podía ser de otra forma. Se había detectado que el porcentaje de error estaba en torno al 38%. A bulto podemos decir que una de cada tres veces, esta valoración era equivocada. En base a esos datos se hizo una valoración de la prostitución de menores, y su evolución a lo largo del tiempo. El resto del estudio podía considerarse hasta cierto punto válido, pero las bases eran tan endebles que las conclusiones carecen de interés. Si partes de que 1+1 es 3, lo que acabes demostrando luego, no importa lo más mínimo.

Pero el daño estaba hecho, Craigslist tuvo que cerrar la sección, como tantos otros. Las organizaciones que promocionaron la investigación han conseguido mucho dinero para subvenciones que no van a tener que devolver. Ya no hay anuncios en los periódicos, ni en Internet, que es lo importante. O no tantos, porque obviamente si hay un mercado, siempre habrá quien esté dispuesto a ganar dinero con él.

Volviendo al principio, este artículo sobre la venta de drogas por anuncios clasificados, que lo publica la misma revista que destapó el fraude del estudio sobre la prostitución de menores, y que a su vez es dueña de una importante página de anuncios clasificados, demuestra el ingenio a pequeña escala de los que se adaptan a las nuevas tecnologías sin hacer mucho ruido y consiguiendo ganar dinero de ellas. No es una startup ni el nuevo Twitter. Es un drogadicto que se está buscando la vida vendiendo su mierda en Craigslist y que gracias a eso está pasando muchas menos dificultades que muchos otros vendedores.

Publicar anuncios de venta de drogas, en una página que no tiene una sección al respecto y que tiene los sistemas automatizados más eficaces de detección de contenido inadecuado, tiene mucho mérito. Hay que tener la paciencia de Job y una habilidad de poeta a la hora de encontrar palabras que signifiquen una cosa sólo para los ojos del que ande buscándola.

Las referencias al número 420 significan marihuana. Una asociación demencial que parte de un grupo de adolescentes, consumidores de marihuana, que se citaban junto a una estatua a las 4:20 de la tarde. El caso es que la relación entre el 420 y la marihuana está más o menos establecida. Ahora bien, no puedes bloquear cualquier anuncio con el número 420. Realizando una búsqueda en Craigslist uno se encuentra con este anuncio:

Looking to buy a LG G2x.
If it still in the box (not opened) I will pay you 420
Thank you
Paulo

Quiero comprar un (teléfono) LG G2x. Si está todavía en la caja y sin abrir. Pago 420. Gracias.

Incluso con la intervención humana, no está claro si el anuncio es una referencia sutil de un potencial comprador (o vendedor) de drogas. Es raro querer comprar algo así a un precio fijo y tan inexacto. Pero es posible.

Este es menos claro aún:

Anyone with 2 easy star all stars tickets (Union Square)
looking to go to the 4-20 show tonight at the highline if you have tickets and cant go give em to me

En este caso parece que es un anuncio real y que el 4-20 se refiere al 20 de Abril.

420 kid cudi ticket, roseland ballroom. Call or text 954.465.1610 for ticket info.

Aquí estamos ante algo tan críptico, que puede ser cualquier cosa. Pero sí, parece que hay un concierto de Kid Cudi el 20 de abril.

Con anuncios de esta calaña, de creación casi artística, un puñado de ingeniosos traficantes a pequeña escala están consiguiendo ganar lo suficiente para mantener sus gastos ocasionados por la adicción.

El artículo, bastante interesante, señala que la forma más adecuada de conseguir encontrar estos anuncios es buscando la expresión «law enforcement» (orden público). En lugar de hablar de drogas de todo tipo, cualquier anuncio en el que vendedor especifique que no es policía es señal de que se trata de algo que no es trigo limpio. Una verdadera vuelta de tuerca. Veamos alguno de esos anuncios:

180 P*E*R*C*O*C*E*T YELLOW 10/325
IF YOU LIKE THE 7/325 AND THE 5/325 YOU’LL LOVE THE 10/325 OF PERCOCETS ONE MAKES YOU FEEL NICER THAN THE OTHERS

HEY IM JOHNNY I HAVE PERCS ON DECK HIT ME UP AT 347-666-7114 PRICES ARE AS FOLLOWED
IM NOT A COP OR ANY LAW ENFORCEMENT IMA ASK YOU THE SAME QUESTION IF YOU COULD TEXT ME FIRST GREAT IF YOU CANT CALL ME I TAKE MY FREEDOM VERY SERIOUSLY SO I WILL CHOOSE THE MEET UP PLACE AND IF FIRST BUSSINESS GOES GOOD YOU HAVE BUSSINESS EVERY MONTH
PERCS;
150 OF THEM FOR $1250
120 OF THEM FOR $1150
100 OF THEM FOR $950
90 OF THEM FOR $850
70 OF THEM FOR $650
50 OF THEM FOR $500
JUST IGNORE THE FOLLOWING IT JUST MAKES IT EASIER FOR YOU TO FIND MY AD
PERCOCET,ENDOCET,PAIN,PAIN MEDS MEDICATION FOR PAIN

Percocet es un medicamento o droga. El uso de P*E*R*C*O*C*E*T demuestra que el autor está tratando con filtros automatizados y sabe a lo que se enfrenta. El fin de fiesta final, incluyendo todo tipo de términos de búsqueda, haría las delicias de un experto en SEO (optimización de textos para buscadores). Y detrás de ese anuncio está un simple desgraciado adicto a las drogas.

Lo que de verdad da pena es ver como gente que entiende tan bien Internet está arruinando su vida. Saben más de la red que muchos aprendices de gurús de empredimiento y coaching. Ellos están ganando dinero, no hablando de ganarlo. La pena es que no saben más que gastarlo en su adicción.

Andrew afima vender unos 8.000 dólares al mes de Adderall (una forma de anfetamina), obteniendo un beneficio neto de apenas 2.000 dólares. Dice que su clientela son mujeres en un 60 por ciento, compuesta en su mayor parte por estudiantes y mujeres trabajadoras con edades entre los 23 y los 45. Sospecha que muchas de ellas usarán las anfetaminas para eliminar el apetito.

Pero sobre todo me ha parecido brutal el comentario de Kai, uno de estos vendedores por Internet. Totalmente adicto a las drogas, todo el dinero que gana vendiendo lo gasta comprando para su propio consumo y se pasa la mayor parte del día publicando anuncios o tratando de quedar con potenciales clientes, siempre pegado a su smartphone de última generación. No obstante, no tiene aspecto de drogadicto y nadie de su entorno conoce su doble vida. Su opinión sobre las redes sociales rompe con la idea de powerpoint de la red social:

Aparte de Craigslist, Kai se define a sí mismo como experto en Internet y mantiene una presencia activa en Facebook y Twitter. «Para la familia y los amigos», dice, pero advierte. «De lo que hago la mayor parte del tiempo, ellos no tienen que enterarse de nada.«

Pionero del sintetizador

Anteayer murió Milton Babbitt (1916-2011), un compositor norteamericano con una formación académica envidiable: las mejores universidades del mundo, estudiando en ellas música y matemáticas durante muchos años.

Milton Babbitt trabajó desde el principio (finales de los años 50!) en lo que sería el sintetizador (RCA Mark II Sound Synthesizer, Victor), un instrumento que hoy en día causa sonrisas pero que en su momento supuso una revolución y no deja de ser el abuelo de todos los demás instrumentos electrónicos.

Me pidieron que me implicara en la construcción del ordenador en 1957, cuando la gente de los Laboratorios Bell, mis amigos Max Mathews y John Pierce me lo pidieron. Pero les dije: «Mirad, no puedo hacer las dos cosas. Estoy empezando con el sintetizador; Estoy muy contento con él y me va a llevar años aprender a usarlo [en su totalidad]. Si empiezo con el ordenador, va a ser demasiado». Es más, les presenté a un jovencito que conocía la matemática necesaria. Ellos me querían a mí, y no porque dieran un duro por mi música.
[…]
Y con todo, mis queridos amigos, nunca volví a los ordenadores. Ni siquiera tengo ordenador. No tengo e-mail; No estoy online para nada. Estoy totalmente offline.

Resulta demencial que una de las pocas personas con la formación suficiente en su época como para crear el ordenador se haya mostrado reacio a usar dicha tecnología. Pero no se trata de una pose «anti-tecnología» sino una visión muy compleja, tan razonada que cuesta entenderla.

Relacionada: Esta en el aire, en alguna parte.

Números populares

De acuerdo a las sugerencias que hace el buscador Google.es, para los números en castellano las palabras más buscadas son:


  • En Cero gana un sitio de descargas (gratuitas,legales) de películas. Luego se quiere saber qué es el cero absoluto.

  • El Uno es para un banco, Uno-e, la versión de banca electrónica del BBVA. La marca de complementos Uno de 50 viene detrás pegando fuerte. (Y eso que siempre me pareció un nombre pésimo por la mezcla de números expresados con palabras y con cifras).

  • Dos es para dospuntocerovision que a pesar del nombre que asusta y recuerda a gurús no es más que otro exitoso portal de descargas. También se busca mucho a Dos Caras, Jr, un luchador de lucha libre mexicano.

  • Tres es para Tres Cruces, un barrio en Montevideo. Increíble que para un número tan importante lo más buscado sea un barrio.

  • Cuatro es la consabida cadena de televisión.

  • Cinco para Cinco Días, el periódico de actualidad económica.

  • Seis es para Seis Sigma, una metodología de mejora de procesos.

  • Siete para la película de Will Smith Siete almas, incluso antes que los siete pecados capitales o las siete maravillas del mundo.

  • Ocho son las columnas de ocho columnas, un sitio web mexicano que es un portal de noticias y entretenimiento.

  • Nueve es para la película Nueve Reinas, luego parece que la gente está confundida con el título Nueve Reyes pues para esta búsqueda, también muy popular, no hay nada llamativo.

  • Tristemente están antes los Diez Minutos (revista del corazón) que los Diez Mandamientos.

Correlaciones sorprendentes

Si la lucha por crear un buscador mejor que Google es tan infructuosa como popular, el intentar crear una herramienta de sugerencias capaz de acertar casi siempre es otra de las quimeras del moderno desarrollo en Internet que atrae a mayor cantidad de empresas, obteniendo aún peores resultados.

Es el equivalente a querer conocer el futuro, pero con un aire tecnológico que lo transforma en pseudo-científico. Basándose en tus libros, películas y compras anteriores, pretenden averiguar qué es lo que querrás o necesitarás en el futuro. Detrás de ello, la posibilidad de vender publicidad de eficacia garantizada. No es lo mismo mostrar publicidad de automóviles en un foro sobre coches que mostrar publicidad del objeto que querrás comprar o que ya sabemos que necesitas en cualquier página. Esa publicidad se pagará a precio de oro.

Pero los resultados son siempre decepcionantes, por mucho que se intente mejorar esta tecnología. Muchas empresas que se las prometían felices se han ido quedando en el camino y han redirigido su modelo de negocio a otras actividades más tangibles aunque de ingresos menos suculentos.

Hunch.com, dirigida por Catherine Fake (impagable apellido que significa falso), una de las creadoras de Flickr.com, es uno de esos proyectos. La idea del proyecto no fue suya pero según cuenta este artículo de Wired ella se subió al carro porque le pareció muy interesante.

Los creadores de Hunch contrataron a Catherine Fake para dar la idea de éxito en el producto: si ella triunfó con Flickr, y se unió a ellos entonces es porque vio en ellos a un potencial éxito.

De entre los resultados que han obtenido hunch.com, a través de sus exhaustivas encuestas a usuarios, resultados que son un enorme secreto industrial, nos muestra algunas correlaciones bastante frívolas e inusuales y que ningún estudio científico sería capaz de detectar:

  • A la gente que le gusta matar moscas le suele gustar el periódico USA Today.
  • Los que creen en abducciones de extraterrestres tienen una mayor tendencia a beber Pepsi que los que no.
  • Aquellos que suelen tomar fruta fresca a diario tienen una mayor tendencia a sentirse atraídos por la costosa cámara EOS 7D de Canon.
  • Los que cortan los sándwiches en diagonal (en lugar de en vertical) tienen una mayor preferencia por las gafas de sol Ray-Ban.

La dirección única

Durante mucho tiempo se pensó que cada persona que utilizase internet tendría una cuenta de correo. Esto en cierto modo se ha cumplido pues la forma de identificarse en las páginas suele ser aportando una dirección de correo electrónico.

También se pensó que la dirección sería una especie de identidad personal y por lo tanto única. Se establecieron luchas por conseguir la mayor cuota de mercado posible con la esperanza de que esos usuarios serían valiosos y estarían en cierto modo atrapados en el gestor de correo.

Pero esto no ha sucedido. Por mucho que se diga, lo habitual en Internet no es tener una cuenta de correo sino varias. Y no hablo, como casi siempre, de los usuarios super-avanzados sino de los más comunes. Cierto es que a esta excepción se sustraen los jubilados. Pero ni siquiera todos ellos.

Partamos de que se tiene una dirección de correo que es la original. Un día viste el portal «ole.com» y pensaste que la dirección carlos66@ole.com era la perfecta. No voy a mencionar casos frecuentes de personas que deciden ser ingeniosas con la dirección y se acaban dando cuenta de que direcciones del tipo amante_latino@ole.com no son las más acertadas para el día a día y acaban cambiándolas.

Además de la dirección original pronto nos damos cuenta de que como para registrase en cualquier página nos piden una dirección de correo, y muchas aprovechan para enviar spam, lo más acertado es tener una cuenta de correo específica sólo para los registros en páginas. Ahí aparece la segunda cuenta de correo que me parece casi imprescindible. carlos66spam@hotmail.com

Luego llegan los servicios avanzados. Te guste o no recurrir a él, Messenger es una de las aplicaciones más empleadas del mundo y la tercera herramienta de comunicación más empleada (por detrás del teléfono y el correo electrónico). Aunque es posible emplear una cuenta de correo que no sea «del messenger» la mayoría de la gente no se da cuenta de la forma y acaba recurriendo a una tercera dirección de correo: la del messenger. Ahora tenemos a carlos66_66@hotmail.com. Y van tres.

Tres direcciones de correo y la cuarta llega por numerosas vías. Es cierto que no todas pueden cumplirse pero desde luego que las circunstancias son comunes:

  • Necesitas una cuenta de Yahoo. Esto sucede si quieres registrarte en alguno de sus servicios, y muchos son muy valiosos como Yahoo Finance. También el «messenger de Yahoo» tiene una importante cuota de mercado y de nuevo muchas personas recurren a tener una cuenta de correo de Yahoo para emplearlo (sin ser imprescindible).
  • La cuenta de correo de la Universidad. Hay Universidades que te ofrecen todavía hoy una cuenta de correo y emplean el sistema como forma de registro para acceder a servicios de la misma (consultar notas y poco más).
  • Te compraste un dominio web por hacer la gracia o te lo regalaron en alguna promoción de estas que hacen. Tienes una dirección del tipo yo@carlos66.es

La quinta cuenta de correo llega con el trabajo. Entras a trabajar en una empresa donde hay férreos controles en los accesos a Internet. Pero donde el correo corporativo te permite seguir recibiendo la dosis imprescindible de PowerPoints enviados por cuñadas para mantenerte con vida. Con alegría les das tu nueva dirección del trabajo a tus contactos y a menudo comienzas a emplearla como cuenta de correo principal. Aún cuando no existan esos controles mucha gente suele emplear la cuenta de correo del trabajo para sus historias personales (algunas muy oscuras) sin ningún tipo de pudor. La cuenta de correo del trabajo también en sagrada para los cada vez más comunes usuarios que trabajan con BlackBerry u otros sistemas de correo para teléfono móvil.

Puede que la sexta cuenta de correo llegue de la mano de Gmail. De repente te das cuenta de que tu sistema de correo electrónico múltiple es más complicado que obtener la tarjeta de residencia en Corea del Norte. Tienes cuentas de correo para aburrir y la mayoría de las cadenas de mensajes están perdiéndose en ti. Muchos niños enfermos de cáncer están quedándose sin su cura porque no reenvías los mensajes que recibes en cuentas que ya ni tú mismo recuerdas.

Remotamente te suena que con Gmail puedes conseguir que te reenvíen un montón de correos electrónicos a esa misma cuenta. No funciona con todas las cuentas pero sí con muchas. También puede que uses gmail porque has oído que es más moderno que otros o incluso porque te guste el sistema que emplean para organizar la información. También puede ser que uses gmail porque hayas leído en alguna parte que muchas empresas no contratan a personas que escriben desde cuentas de hotmail (nunca quieras trabajar en una empresa que use criterios de selección tan profundos).

La sexta cuenta de correo puede llegar porque cambies de trabajo y vuelvas a emplear la cuenta profesional para tus asuntos personales. O incluso para el trabajo. No es del todo raro tener seis cuentas de correo.

Hay casos donde se pueden abordar numerosas cuentas de correo adicionales, ya para usuarios más avanzados. Si por ejemplo tienes un dominio de Internet (algo ridículamente barato) lo lógico es que tengas una cuenta de correo de dicho dominio. Personalmente empleo una cuenta de correo así sólo para mis chanchullos con el blog. También puede pasar que tengas algo que quieras hacer pasar por un negocio virtual confiable. En tal caso es importante dar una dirección de correo con el mismo dominio que el negocio. Si eres el dueño de setas-en-tu-casa.com queda raro indicar como correo de contacto carlos66-66@hotmail.com. Lo suyo sería algo como info@setas-en-tu-casa.com.

Personalmente me gustan sobre todo las personas que tocan diversos tipos de fraude y a lo mejor en una página de créditos personales se anuncian con una cuenta de correo de un dominio que habla de quiromancia o de multipropiedades en Panamá.

Finalmente uno puede necesitar una cuenta de correo para historias donde se quiera ser anónimo. Hoy en día ser anónimo en Internet se vende como un delito por las mismas personas que dicen estar dispuestos a matar por mantener el mayor control posible sobre su privacidad. Si uno quiere usar un nombre supuesto para ciertas cosas, podría tener que llegar a otra cuenta de correo más.

En resumen, que vivir con una única dirección de correo es casi imposible. Y aunque me rebatiréis, creo que tener cinco o seis es de lo más normal del mundo.